Una memecoin es una criptomoneda creada a partir de un chiste, una tendencia de internet o la imagen de un animal o personaje popular, sin ningún producto, tecnología diferencial o caso de uso real detrás. Su precio no depende de resultados de una empresa ni de la adopción de una red: depende casi por completo de que siga entrando gente nueva a comprar. Y precisamente por eso mismo pueden multiplicar su valor en cuestión de días, igual que pueden perderlo casi todo en unas horas.
De dónde viene el fenómeno
Dogecoin, creada en 2013 literalmente como una parodia de la fiebre de las criptomonedas, es la memecoin original: un logotipo de un perro Shiba Inu y ninguna intención seria detrás. Casi una década después, en 2021, acabó disparándose más de un 13.000% en pocos meses, arrastrada por menciones en redes sociales y por figuras públicas. Ese ciclo marcó el patrón que se ha repetido desde entonces: Shiba Inu en 2021 y la ola de memecoins nacidas en Solana a partir de 2023. Plataformas como pump.fun permiten crear un token nuevo en minutos y sin conocimientos técnicos.
Casos reales de gente que ganó mucho dinero
El caso más documentado es el de Glauber Contessoto, conocido como "el millonario de Dogecoin". El 5 de febrero de 2021 invirtió en DOGE, a unos 4,5 céntimos, entre 180.000 y 250.000 dólares según la fuente: casi todos sus ahorros y también dinero prestado. Dos meses después, con DOGE cerca de 0,20 dólares, su posición superaba el millón de dólares. El 8 de mayo, con DOGE en su máximo histórico de unos 73 céntimos, superó los 2 millones, y semanas después había perdido buena parte de esa ganancia. Su historia se hizo viral precisamente porque es real y verificable, y porque decidió no vender en el pico.
Por qué son tan volátiles
Una memecoin no tiene ingresos, equipo con obligaciones contractuales ni un producto que mantenga su valor cuando el interés social baja. Su capitalización depende casi en exclusiva de la liquidez que haya en el fondo (el "pool") donde se negocia y del número de compradores nuevos. Eso significa que un puñado de carteras grandes ("ballenas") puede mover el precio de forma brutal en cualquier dirección, y que la mayoría de las memecoins que se crean cada día terminan en cero en cuestión de semanas.
Cómo se lanza una memecoin hoy
Plataformas como pump.fun, sobre la red Solana, han reducido a minutos el proceso de crear una memecoin. Cualquiera puede subir un nombre y un logotipo y desplegar un token nuevo sin escribir una sola línea de código, con una pequeña liquidez inicial en el pool donde se negociará. Esta facilidad explica por qué se lanzan miles de memecoins nuevas cada día y por qué casi ninguna llega a tener relevancia. Solo un porcentaje muy pequeño consigue la atención social suficiente para generar un volumen de compra sostenido.
¿Por qué siguen atrayendo a tanta gente?
Hay tres ingredientes: barreras de entrada casi nulas (se compra con unos pocos euros), la posibilidad, estadísticamente pequeña, de multiplicar la inversión muchas veces, y el componente social y de comunidad. Juntos hacen que las memecoins funcionen casi como un fenómeno de cultura pop, además de financiero. Eso no cambia el riesgo real que hay detrás: es un mercado que se parece más a una apuesta que a una inversión.
Fiscalidad de las ganancias con memecoins
A efectos fiscales, las ganancias por vender una memecoin se tratan en general igual que las de cualquier otra criptomoneda. Son una ganancia o pérdida patrimonial en el momento de la venta, del canje o del pago (consulta nuestras guías de fiscalidad por país). El hecho de que se trate de un token sin utilidad real no cambia esta obligación — Hacienda no distingue entre una memecoin y Bitcoin a la hora de calcular la ganancia patrimonial obtenida.
Preguntas frecuentes
- ¿Todas las memecoins son una estafa?
- No todas son una estafa deliberada, pero prácticamente todas comparten el mismo riesgo estructural: no tienen ningún producto ni flujo de ingresos detrás, así que su precio depende por completo de que siga entrando gente nueva a comprar. Que no sea una estafa no la convierte en una inversión segura.
- ¿Se puede vivir de invertir en memecoins?
- Algunas personas han obtenido ganancias muy grandes, pero son la minoría visible de un grupo mucho más amplio que ha perdido dinero y del que apenas se habla. No es un plan financiero replicable, es una apuesta de alto riesgo.
- ¿Tengo que declarar las ganancias de una memecoin igual que las de Bitcoin?
- Sí. A efectos fiscales, las ganancias por vender una memecoin se tratan igual que las de cualquier otra criptomoneda, como ganancia o pérdida patrimonial en el momento de la venta, el canje o el uso para pagar.
- ¿Cómo se crea una memecoin nueva?
- Plataformas como pump.fun permiten a cualquiera crear un token nuevo en minutos, sin conocimientos técnicos, aportando una pequeña cantidad de liquidez inicial. Esta facilidad explica por qué se lanzan miles de memecoins nuevas cada día, aunque la inmensa mayoría no llega a tener ninguna relevancia.
Cómo verificamos esta información
Contrastamos este artículo con estas fuentes antes de publicarlo y cada vez que lo revisamos:
- Deseret News (abril de 2021): inversión inicial de Glauber Contessoto y el día en que su posición superó el millón.
- NBC News: evolución posterior: máximo de más de 2 millones en mayo de 2021 y la caída siguiente.
- Documentación pública de pump.fun: funcionamiento de la curva de bonos y de la migración de liquidez.
Si detectas un dato desactualizado, dínoslo en nuestra página de contacto: lo revisamos y lo corregimos.
Antes de comprar tu primera memecoin
Aprende a distinguir un proyecto arriesgado de una estafa directa.
